Gigantesco Iceberg se desprende de la Antártida…

 

Como predecían los científicos, el iceberg se ha resquebrajado completamente de la barrera de hielo Larsen C, en la Antártida, y podría comenzar su “viaje” de un momento a otro.

En Twitter, la NASA ha comentado que está esperando al próximo paso del satélite Sentinel 1 para confirmar la noticia. Aunque les imágenes de su satélite MODIS apuntan a que ya se ha separado completamente

Con 5.800 kilómetros cuadrados, se trata de uno de los mayores icebergs jamás registrados. Pesa un billón de toneladas, según los cálculos del proyecto MIDAS. En principio será bautizado A68 por los científicos, aunque lo más probable es que se quede con el nombre de la barrera Larsen C.

Uno de los expertos de la Agencia Espacial Europea bromeaba con el “Bergxit” el nuevo término de moda para explicar el fenómeno.

El satélite Sentinel ha enviado una clara imagen de cómo se ha resquebrajado.

 

El desprendimiento ocurrió en el segmento Larsen C de esa región helada y pesa un un billón (millón de millones) de toneladas métricas, informaron los expertos en un comunicado.

‘La formación se produjo entre lunes y miércoles, aunque se esperaba desde hacía meses’, precisaron los científicos, quienes vigilaban su evolución con el instrumento satelital Aqua MODIS de la NASA.

La grieta que condujo a la formación del enorme y errante bloque de hielo llevaba ampliándose más de una década, y la propagación de la fisura se aceleró desde 2014, haciendo cada vez más probable la inminente separación , agregaron los expertos británicos.

Ese suceso deja la plataforma Larsen C reducida en área en más del 12 por ciento, y el paisaje de la Península Antártica cambiado para siempre, señalaron.

Los académicos opinaron que en los meses y años siguientes, la plataforma de hielo puede volver a crecer gradualmente, o sufrir más eventos de partición que eventualmente pueden conducir al colapso.

Larsen C tiene un espesor entre 200 y 600 metros, flota en el océano al borde de la Península Antártica, y frena el flujo de glaciares que se alimentan de él.

Un iceberg de unos 5.800 kilómetros cuadrados, el mayor de la historia reciente, se ha desprendido de la gran plataforma de hielo Larsen C, adosada a la península Antártica, según han informado los científicos británicos del proyecto Midas, que desde principios desde hace años vigilaban la evolución de la grieta gracias a las observaciones del satélite europeo Sentinel-1 y del estadounidense Modis. Su tamaño es similar al de las provincias españolas de Girona o Alicante y diez veces superior a la superficie de Madrid capital.

El gran témpano no tiene la forma arquetípica de los icebergs, sino que trata de una gran placa alargada y lisa de unos 200 kilómetros de largo y unos 350 metros de grosor. La grieta que lo separaba de Larsen C se detectó por primera vez en el año 2010, pero en los últimos meses se había ensanchado de tal manera que los científicos esperaban la separación total de un momento a otro.

Los expertos de Midas, grupo de investigación especializado en estudios antárticos de la universidad galesa de Swansea, indicaron que el desprendimiento se produjo entre el 10 y el 12 de julio, aunque la ruptura no ha podido confirmarse hasta este miércoles gracias a las observaciones satelitales, con visión en el espectro infrarrojo.

“Hemos estado anticipado este suceso durante meses. Estamos sorprendidos por lo mucho que se demoró la grieta responsable de la ruptura. El iceberg es uno de los más grandes de que se tiene registro y su progreso en el futuro es difícil de predecir. Puede mantenerse de una pieza, pero es posible que se rompa en fragmentos”, declaró el profesor Adrian Luckman, investigador líder del grupo. Se desconoce también qué dirección podría tomar.

El iceberg, que se espera sea denominado A68, pesa más de un billón de toneladas, según Midas.

SIN CAMBIOS DE NIVEL DE MAR

El desprendimiento, que ha reducido alrededor de un 12% el tamaño de Larsen C, transformará para siempre el paisaje de este territorio de la península Antártica, advierten los científicos. Uno de los problemas radica en el hecho de que la plataforma, ahora más debilitada, funciona como un freno ante el avance hacia el mar de los glaciares interiores.

“Es uno de los más grandes registrados y resulta complicado predecir su futuro progreso. Sigue formando ahora un solo bloque, pero es más que probable que se rompa en segmentos”, afirmó Luckman, quien opinó que parte del hielo “podría permanecer en la zona durante décadas”, mientras que “partes del iceberg podrían derivar al norte hacia aguas más cálidas”.

El desprendimiento de icebergs, incluso de tamaños grandiosos como este, es un fenómeno natural que forma parte del ciclo del hielo en la Antártida, pero los expertos consideran que las temperaturas más altas vinculadas al cambio climático están acelerando el proceso. Sin ir muy lejos, la vecina plataforma Larsen B, situada más al norte, sufrió otro descomunal despredimiento en el 2002.

Aunque pesa más de un billón de toneladas, el A68 ya estaba flotando antes de su desprendimiento, por lo que los científicos no prevén que se produzca un aumento del nivel del mar. No obstante, Midas recuerda que Larsen C está ahora en una “situación vulnerable”, a pesar de que el desprendimiento haya sido un “evento natural”, y sostiene que podría sufrir el mismo destino que Larsen B.

“Nuestros modelos indican que se mantendrá más o menos estable, pero cualquier colapso futuro ocurriría dentro de varios años o décadas”, apuntó Luckman.

En los próximos meses y años, agregó, la placa de hielo podría“regenerarse gradualmente” o “sufrir más desprendimientos”, lo que le llevaría al “colapso”, si bien las “opiniones de la comunidad científica está divididas” respecto a estos escenarios.

Se estima que viajará hacia el Atlántico, donde puede convertirse en un peligro para los barcos.

En el corto plazo, se espera que el témpano no se aleje mucho de la península Antártica. Tampoco se cree que lo haga -por ahora- a gran velocidad.

Se estima que las corrientes y los vientos puedan llegar a empujarlo hacia el norte, en dirección al Atlántico, donde podría convertirse en un peligro para los barcos que navegan por la zona.

Entre los 10 más grandes

Aunque el nacimiento del iceberg pueda parecer dramático, según expertos no provocará un aumento en el nivel del mar.

Por otra parte, afirman que el evento no significa que el nuevo iceberg vaya a desintegrarse, sino que es parte de un proceso natural que sufren las grandes masas de hielo.

“La mayoría de los glaciólogos no están aún particularmente alarmados por lo que está ocurriendo con la Plataforma Larsen C. Es algo normal”, le dijo a la BBC Helen Fricker, del Instituto de Oceanografía Scripps.

El nuevo iceberg -que probablemente reciba el nombre de A68- es uno de los 10 icebergs más grandes de los que se tenga registro.

Sin embargo, su tamaño es relativamente pequeño en comparación con grandes gigantes que se separaron en el pasado del continente blanco.

El más grande observado por un satélite era un objeto llamado B-15 que se deprendió de la Plataforma de Hielo Ross en 2000, y que medía 11.000 km2.

Un experto de la NASA calcula el impacto del desprendimiento de Larsen C

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